EN VENEZUELA, ¡NO PASARÁN!


Juan Nicolás Padrón, intelectual cubano:

“CON OEA O SIN OEA, GANAREMOS LA PELEA”


Todavía recuerdo cuando fui a alfabetizar junto a mi mamá con 11 años a Trancas, una localidad rural no muy lejos de la ciudad de Pinar del Río. Las cartillas para enseñar a leer decían "Con OEA o sin OEA, ganaremos la pelea"; a Cuba la habían expulsado de esa farsa en el momento que estaban preparando la agresión militar a Playa Girón. La historia se repite otra vez con Venezuela en esa inmoral organización que nunca se pronunció contra golpes de Estado y derrocamientos de gobiernos legítimos por todos estos años. Le hacía falta, para dirigir la operación, al hombre de "espinazo blando", como diría nuestro Raúl Roa, y apareció. Nuestra América en este siglo no es la de los años 60 del siglo pasado; la primera batalla diplomática se ganó, pero hay que esperar otras agresiones semejantes como preámbulo e intento de ganar a la opinión pública y consumar el zarpazo militar. Hay que dar también la batalla política. No hay que perder la calma ni la orientación: el camino es la paz y el diálogo. La región ha sido declarada zona de paz y habrá que defender esa opción como único camino para la solución de las disputas políticas y conflictos de toda naturaleza. No existen gobiernos perfectos, pero si son elegidos por la mayoría del pueblo (no importa cuánto sea esa mayoría), hay que respetar la democracia y no se puede violentar el orden constitucional. Si hacen falta mediadores responsables y objetivos, que seguro los hay, habrá que contar con ellos, lo que no se puede es alterar el orden democrático y constitucional para implantar un régimen que, teniendo en cuenta la oposición que actúa hoy en Venezuela, traerá a ese país un gobierno de élites en que la oligarquía y la plutocracia liquidarán las conquistas sociales y avances contra la pobreza que los gobiernos bolivarianos han logrado. No se trata de líderes que gusten o no, se trata de proyectos políticos justos que hay que defender en unidad y armonía, respetando las diferencias de opiniones, pero sobre todo, el orden democrático y constitucional. La OEA no tiene autoridad moral para pronunciarse, y menos para intervenir, en ningún proceso político de América; su espacio solo debe constituirse como tribuna para impedir condenas unilaterales convenientes a Estados Unidos contra los pueblos de Nuestra América. Solo el pueblo venezolano podrá dar muestras de madurez política respaldando con responsabilidad y serenidad a su gobierno legítimo y sin dejarse provocar por los ataques mediáticos y diplomáticos, combinados con las revueltas pagadas en las calles para crear las condiciones de caos ante la imagen pública internacional. Esta es una guerra que se gana con inteligencia, palabras y verdades, no con brutalidad, violencias y mentiras. "Con OEA o sin OEA, ganaremos la pelea".

Juan Nicolás Padrón, escritor y editor cubano. Miembro de la Red de Intelectuales, Artistas y Luchadores Sociales en Defensa de la Humanidad, en Cuba.

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