Entrevista al politólogo Boaventura dos Santos sobre su nuevo libro La difícil democracia

"La reinvención de las izquierdas radica en la forma de construir alternativas partiendo de la base de ayudar a las poblaciones excluidas"




Tomado de Rebelión


El politólogo Boaventura dos Santos ha publicado el libro La difícil democracia, en el que describe la ascensión del conservadurismo en un mundo cada vez más desilusionado con el proyecto social de los gobiernos de izquierda. En este nuevo libro, publicado en Brasil a fines del año pasado Boaventura dos Santos habla de “reinventar las izquierdas”. Con una visión globalista lanza luz sobre los posibles paralelos entre los movimientos Occupy y los desafíos de la Venezuela post Chávez. Transita entre la Revolución cubana y las experiencias de los refugiados en el sur de Europa. Señala la existencia de una democracia desgastada pero que sigue caminando hacia una meta todavía incierta.

- La desilusión con las izquierdas ¿es global y generalizada?

-El problema de la izquierda en un nivel más general es la falta de alternativa al capitalismo neoliberal que luego de la caída del muro de Berlín se impuso globalmente a través de la desregulación de los mercados financieros, la liberalización del comercio y las privatizaciones. Mientras existan las desigualdades, la discriminación, la exclusión social habrá siempre espacio para las políticas de la izquierda. Mientras exista la posibilidad de que surja una alternativa, aunque fuera muy modesta, esa alternativa puede surgir. Para poner un ejemplo que conozco bien, mi país. Hace ya más de un año que tenemos en Portugal un Gobierno estable, moderado de izquierda, basado en la unidad de las izquierdas, un gobierno del Partido Socialista con el apoyo del Partido Comunista y del Bloque de Izquierda... Formular una alternativa muy moderada fue posible, aunque significativa y creíble, ante las políticas de austeridad que el Gobierno hiperconservador había impuesto entre el 2011 y el 2015.

- ¿La izquierda decepcionada de los EE.UU. es la misma que la de Brasil y Argentina? ¿La frustración tiene los mismos motivos?

-Los motivos de la frustración varían de una región a otra. América Latina tiene la particularidad de haber comenzado el milenio con varios gobiernos de izquierda. Dichos gobiernos no modificaron para nada el modelo de desarrollo y se basaron en que el alto precio de los recursos naturales perduraría mucho tiempo y permitiría que los ricos siguieran siendo ricos y aún más ricos mientras que los pobres dejarían de ser tan pobres. Por lo tanto no hicieron reformas estructurales y gobernaron a la antigua, no solo estableciendo coaliciones con la derecha, sino usando también el mismo tipo de clientelismo político. Pero el modelo era insostenible y se dio vuelta contra la izquierda. Mientras tanto la fuerte reacción, especialmente en Venezuela, Brasil y Argentina fue provocada en buena parte por la clandestina interferencia de la CIA y del imperialismo estadounidense, una interferencia que a los demócratas brasileños les cuesta reconocer. Dentro de algún tiempo los documentos estarán disponibles, pero ya será demasiado tarde.

En los EE.UU. es difícil hablar de izquierda. El Partido Demócrata es un partido de derecha. Existe la izquierda pero enfrenta dificultades para encontrar una fórmula política. Bernie Sanders representó a esa izquierda huérfana, pero el Partido Demócrata acudió a todos los medios, incluyendo los ilegales para impedirle ganar las elecciones primarias. Sanders, para sorpresa del mundo, levantó la bandera del socialismo en el corazón del capitalismo Y la verdad es que los jóvenes y los no tan jóvenes se adhirieron.

- Entre el 2011 y el 2014 se registraron en todo el mundo movimientos que alentaban la expectativa de una renovación democrática. ¿Los movimientos y los partidos que compartían esa ideología podrían haber previsto ese brusco cambio del escenario político?


-Esos movimientos constituyen una gran mezcla y diría que no todos tenían por objeto renovar lademocracia. El golpe ocurrido en Ucrania, orquestado por los EE.UU. y la Unión Europea, no tenía por objeto una renovación cualquiera. Se proponía provocar a Rusia y lo consiguió. En España, pese al movimiento de los indignados y luego de tres elecciones destinadas a resolver el impasse político no fue posible cambiar la política de derecha. Pero el partido Podemos es hoy la tercera fuerza política. Si no siguieran cometiendo más errores de los ya cometidos podría convertirse en uno de los factores renovadores de las izquierdas europeas. Los ciclos históricos de verdadera transformación social son muy largos. Continuamos sufriendo las consecuencias de la caída del Muro de Berlín.


El balance de las revoluciones

En sus trece "Cartas a las izquierdas", publicadas en el libro La difícil democracia, Boaventura Dos Santos sugiere reflexiones y estrategias que pueden conducir a rescatar la fuerza y la relevancia política de la ideología.

Boaventura dos Santos basa la primera parte de La díficil democracia en la elaboración de balances sobre las experiencias políticas que ayudaron a definir las características de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del siglo XXI y culmina su libro con una serie de cuestiones sobre el futuro de la izquierda.

Son trece cartas escritas entre agosto del 2011 y junio del 2016 que apuestan a la idea de recomenzar. “No cuestiono que no haya un futuro para las izquierdas, pero no lo será como continuación lineal de su pasado” escribe, señalando la urgencia de llegar a una izquierda reflexiva que se aproxime nuevamente a la defensa de los derechos humanos más básicos. En la segunda parte de la entrevista concedida a O Povo señala cómo nuestras herencias políticas ayudan a construir un nuevo pensamiento democrático.

- En su libro revive el recorrido de la democracia y la ascensión al poder de la izquierda en el siglo XX. Pasa por la revolución de los claveles, la cubana, la Venezuela chavista, etc. ¿Cuál será el aspecto de la democracia en los próximos 50 años?

-La democracia liberal representativa perdió su lucha contra el capitalismo, si es que alguna vez quiso entablar esa lucha. Pensemos en la socialdemocracia europea después de la Segunda Guerra y la trágica experiencia de Allende en Chile. La democracia del futuro deberá establecer una articulación entre la democracia representativa y la democracia participativa y esa articulación debe formar parte de los partidos como una forma de luchar contra la corrupción, la opacidad y el clientelismo.

- Muchas de esas naciones periféricas enfrentaron, en el siglo pasado, importantes períodos de democracias restrictivas y de dictaduras civiles.¿De qué manera esa configuración ayudó a definir nuestra democracia subsiguiente? ¿Qué es lo que heredamos -de positivo y de negativo– de esa experiencia?
Heredamos una cultura política autoritaria, racista, sexista, homófoba, "glamurizada" por la riqueza y la banalización de la pobreza y de la discriminación (quien es pobre es porque no merece otra cosa; el joven negro es víctima de la brutalidad policial porque es un bandido; la mujer violada es porque provocó la violación debido a su comportamiento poco recatado).

- ¿Cómo ha visto la elección de Donald Trump como presidente de la nación más poderosa del planeta? ¿Cómo se puede seguir pensando en tal escenario en estrategias que terminen con el autoritarismo, con el patrimonialismo y con la falta de reconocimiento de las diferencias?

-Sólo un país muy corrupto, con un sistema político profundamente antidemocrático podría haber elegido a Trump. Y allí está él. Un Gobierno de billonarios y de exejecutivos de Goldman Sachs (un grupo financiero internacional con sede en Nueva York). Los EE.UU. son un imperio en declive. Si los EE.UU. fuesen una potencia tan poderosa, ¿cómo podría explicarse la paranoia en que la cayó sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones? ¿O el miedo de que Corea del Norte arroje misiles que la alcancen?. Son lo más poderoso en el plano militar y algunas de sus multinacionales son de hecho muy poderosas, pero ese es otro cantar.

- Habla de “reinventar las izquierdas” ¿Cual sería el primer paso a dar para esa reinvención?¿ Qué papel juegan las llamadas “minorías sociales” (movimientos negros, indígenas, LGBT) en esa necesaria revolución?

-La reinvención radica en la forma de construir alternativas partiendo de la base de ayudar a las poblaciones excluidas, violentadas, discriminadas. La izquierda debe ser al mismo tiempo anticapitalista, antirracista y antisexista. Pero debe trabajar en las familias, en los barrios, en las comunidades, en las villas miseria. La que hace actualmente este trabajo de base es la derecha evangélica. Hay que ser absolutamente intolerante con la corrupción.

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