Trump, ¿topo del Kremlin en la Casa Blanca? Por Jorge Wejebe Cobo


Donald Trump es un topo del presidente Vladimir Putin, es la matriz que sugiere el caudal de censuras originadas por personas e instituciones hasta del stablishment estadounidense, incluyendo los servicios especiales que levantan constantes réplicas de especulaciones y versiones en medios tradicionales y en la red, los cuales contribuyen a esa tesis central.

Las inusitadas imputaciones cercanas a ser acusaciones de deslealtad, nunca antes realizadas a un ocupante de la Casa Blanca, superan los alucinantes excesos de celo del legendario jefe del FBI, Edgar Hoover, y del senador McCarthy quien en la década de 1950 acusó a la CIA y al Departamento de Estado de estar penetrados por “agentes comunistas”.

En este contexto, es casi imposible sacar conclusiones definitivas sobre lo que está sucediendo en los círculos de poder de Estados Unidos con una movida tan original donde se intenta demostrar que el Kremlin está haciendo la política doméstica de su histórico adversario.

Trump desde su campaña presidencial no ocultó un inédito enfoque en las relaciones con Rusia, a la que considera un aliado importante en la lucha contra el terrorismo islámico y valora como un error seguir tratándola como sucesora de la URSS a la que se debe arrinconar en sus fronteras por la OTAN.

Calificó de obsoleta esa estrategia de cerco y se muestra partidario de revisar el aporte económico y militar de su país en el esquema de la Alianza Atlántica y considera que esa organización deben contribuir más económicamente a ese esfuerzo por su propia seguridad en la zona.

Este anuncio de cambio de la Casa Blanca en su política con la OTAN y Europa Occidental levantó no pocos resquemores y dudas entre sus aliados de ese continente sobre el futuro de las relaciones con la potencia, hasta ahora su gran garantía de seguridad frente a una supuesta agresión de la URSS y el Campo Socialista durante la guerra fría y Rusia en la actualidad.

A esa nación no la han movido un centímetro del papel de enemigo, a pesar de que la clase política de Moscú hace mucho demolió el comunismo y el marxismo de su agenda política y optó por la construcción del capitalismo y muestra voluntad de seguir siendo una potencia de primer orden.

La nueva concepción del mandatario norteamericano amenaza con subvertir principios del orden internacional capitalista sobre el que se ha sustentado desde hace casi 70 años el sistema de alianzas estratégicas, diseñado y desarrollado por todas las administraciones estadounidenses con sus aliados europeos y en el resto del mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Pero esas tesis tan perturbadoras irrumpen con el original sello de la personalidad de Trump, no contenidas inicialmente en estudios de tanques pensantes o en discursos de fondo trabajados por equipos de consejeros estrellas, como era tradicional se expusieran las nuevas propuestas de rumbos de la política en Washington.

Ahora se hacen públicas las ideas del mandatario de forma parcial en conferencias de prensa o en despreocupadas disertaciones en su cuenta personal de tweetter, en las que es muy difícil sintetizar en 140 caracteres ideas que pueden cambiar la situación mundial.

Son los nuevas soportes y estilos donde el mandatario estadounidense lo mismo alaba al presidente ruso Vladimir Putin, la emprende con gruesas palabras contra la prensa, o artistas que lo critican o sorprende con su disposición de “comerse una hamburguesa” con el líder norcoreano, Kim Jong-un trasladando de paso un gran nerviosismo a sus aliados de Corea del Sur, Japón y de Asia en general, ante el resultado de tal encuentro.

La distensión de relaciones con Rusia pudieran corresponderse a una agenda de cambio para la vieja y peligrosa estrategia de confrontación imperialista con ese país y conseguiría explicar los virulentos ataques al nuevo mandatario por parte de los sectores más reaccionarios vinculados al complejo militar industrial y de seguridad, el mismo que se sospecha estuvo detrás del asesinato del presidente John F. Kennedy, cuando este tuvo planes de no involucrarse en Viet Nam o para iniciar conversaciones con la dirección cubana.

Pero esta supuesta simetría de antagonismo entre progreso y conservadurismo no es muy adaptable a la actual situación. Porque mientras el presidente Trump vislumbra esos cambios, lleva una política de derecha en el plano interno al proyectar acabar con todas las medidas sociales del anterior gobierno de Obama y es considerado por la izquierda como una amenaza global.

Tampoco oculta sus proyecciones racistas, xenófobas e inclusive la emprendió con su aliado más importante al sur, Méjico con el anuncio de levantar una muralla que deberá pagar ese país, algo tan humillante y nuevo en las relaciones internacionales aún entre países enemigos que es inaceptable para cualquier gobierno mejicano futuro lo que adicionalmente fortalece el antiimperialismo en ese país con influencia en toda la región.

Contra Venezuela hay atisbos que irá con todo. El actual Secretario de Estado, Rex Tillerson, ex jefe de la ExxonMobil, la firma petrolera más grande del mundo, tendrá entre sus objetivos recuperar la riqueza de hidrocarburos de Venezuela, valorada entre las más importantes del mundo, lo que puede verse detrás de la ofensiva en marcha de la derecha apoyada por Washington contra el gobierno chavista.

No obstante para reafirmar los intereses tan equívocos de la actual administración, Tillerson, es señalado con ojeriza en el Congreso por su supuesta cercanía con el presidente ruso, quien inclusive lo condecoró con una importante orden estatal durante el proceso de negociaciones de un mega acuerdo energético en 2014, por medio del cual la ExxonMobil adquirió derechos de explotación de yacimientos de gas y petróleo en una superficie de alrededor de 46 000 km cuadrados en Rusia.

Esa negociación incluye zonas del Ártico ruso donde se calcula que existen reservas de 9 mil millones de barriles por un valor de 900 mil millones de dólares por lo que puede llegar a ser la zona extractiva más grande y productiva que la región del Golfo de México, lo cual cambiaría radicalmente el negocio de hidrocarburos en beneficios multimillonarios para el Estado Ruso, sus hombres de negocios y la compañía norteamericana y santificaría una alianza estratégica entre ambas naciones.

Estas arriendos se realizaron a pesar de las medidas de prohibición de negocios con Rusia aplicados por la administración de Obama por la presunta política expansionista de Moscú en Ucrania.

Se inicia la ofensiva

En ese contexto toman fuerzas los ataques contra Trumph, en forma de una verdadera operación de “asesinato del carácter” como las diseñadas por la CIA contra sus reales o supuestos enemigos que integran campañas de descrédito en los medios, con una combinación de rumores y hechos reales que se denuncian o tergiversan para destruir la imagen y la confiabilidad de personalidades para descalificarlos como adversarios.

La arrancada de la ofensiva contra Trump para suprimirlo como posible presidente por sus supuestos vínculos con Rusia, se inició en agosto de 2016 cuando medio centenar de ex altos cargos republicanos de EE.UU. que ocuparon puestos de seguridad nacional publicaron una carta en la que expresan su oposición a la candidatura de Donald Trump al considerarlo un “peligro” por no estar cualificado para ser comandante en jefe” y aseguraron que será un “presidente peligroso que pondrá nuestra seguridad nacional y bienestar en peligro”.

Pero Michael Morell, ex director interino de la CIA, fue más lejos y declaró que Donald Trump, representa un peligro para la seguridad nacional porque el mandatario ruso, Vladimir Putin lo manipula.

En este sentido el gran jefe de espías escribió un artículo de opinión en The New York Times, apoyando a Hillary Clinton y expresando que “Putin ha reclutado a Trump como un agente inconsciente de la Federación Rusa”.

No tiene experiencia en seguridad nacional. Aún más importante, los rasgos de carácter que ha expuesto durante las primarias, sugieren que sería un comandante en jefe pobre, incluso peligroso”, señaló Morell en dicho artículo.

Morell trabajó durante más de 30 años para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de la que fue subdirector entre el 2010 y 2013 y cuya jefatura ocupó de forma interina en dos ocasiones durante ese periodo, pero no entregó evidencias que respalden sus afirmaciones.

En enero de 20017 el sitio digital Buzzfeed publicó un dossier compilado por Christopher Steele, quien es presentado por los medios como un James Bond pos moderno de la inteligencia británica y experto en Rusia donde se desempeñó como espía en la década de 1990, en el que aporta ingredientes picantes a la afirmación de Morell al sustentar que el Kremlin tiene información comprometedora sobre Trump que lo podrían hacer susceptible al chantaje.

Uno de los documentos del expediente afirmó que los servicios secretos rusos filmaron a Trump con prostitutas en acciones comprometedoras en un suite de un hotel de Moscú posiblemente cuando visitó esa capital para organizar el concurso Miss Universo en el 2013 que el magnate regentaba por lo que es chantajeado por los rusos.

Trump se defendió y calificó de "cacería de brujas" esas imputaciones, mientras los servicios de seguridad estadounidenses fueron tibios en sumarse a los desmentidos de su presidente. No obstante el informe tuvo repercusiones limitadas porque no se esgrimieron pruebas y la prensa sensacionalista se quedó con las ganas de reproducir a todo color el supuesto incidente y además el hecho fue negado rotundamente por Moscú.

Colaboradores cercanos al presidente Trump además han sido objeto de investigaciones y denuncias por vínculos con la política de Moscú.

El ex jefe de campaña de Trumph, Paul Manafort quien en el 2013 trabajó en la capital ucraniana en la ciudad de Kiev, como máximo directivo de la imagen mediática por cifras millonarios, de Viktor Yanukovych, entonces presidente de Ucrania y aliado de Putin hasta que fue derrotado por una “revolución de colores” con implicación de los servicios secretos estadounidense y de ONG relacionadas con el Dpto. de Estado dirigido en ese entonces por Hillary Clinton .

Manafort de 68 años, nació en 1947, renunció a su cargo en octubre del pasado año al verse confrontado públicamente por investigaciones del FBI por sus intereses y relaciones con el gobierno ruso. Aunque en su larga carrera política cercana a las operaciones secretas de su país evidencian una probada filiación de extrema derecha.

Trabajó en mejorar la imagen de personalidades reaccionarias y corruptas como Ferdinand Marcos y Mobutu Sese Seko, además colaboró con Jonas Savimb, ex cabecilla de las guerrillas mercenarias de la CIA y de la Sudáfrica del apartheid que combatieron contra el gobierno legítimo de Angola. Además fue asesor de las campañas presidenciales de los republicanos estadounidenses Gerald Ford, Ronald Reagan y George W Bush.

También se le imputa a Trumph tener familiares y amigos cercanos vinculadas con Rusia y se citan declaraciones de su hijo mayor, Donald Jr. en la que dijo: “Una desproporcionada cantidad de nuestros activos provienen de rusos. Nos llueve mucho dinero desde Rusia”.Además relató que había viajado seis veces a ése país en apenas un año porque “nos gustaría mucho hacer negocios con Rusia, pero es un mundo diferente en el que es importante buscar contactos”.

Además se sitúa al candidato republicano como objetivo de cabildeos e influencia en su carrera por la Casa Blanca por un llamado think-tank con sede en Washington, el Centro para el Interés Nacional, el que junto a su revista National Interest, son acusado por los adversarios de Trumph de responder a los intereses del Kremlin.

Dicho centro es dirigido por el politólogo Dimitri Simes, nacido en Rusia en 1947 e hijo de emigrantes judíos que se establecieron en Estados Unidos en la década de 1970 y quien se pronuncia críticamente sobre la política estadounidense sobre ese país y en especial la extensión de la OTAN hasta sus fronteras y es un activo promotor de la distensión entre ambas potencias.

En este caso se atribuye a Silmes y su organización de ser una de las piezas del esquema de influencia dirigido desde Moscú y que rodea al mandatario estadounidense.

Es otro de los ejes de los argumentos contra Trump la versión apoyada por el FBI y la anterior administración del presidente Obama del hackeo de Rusia contra el centro del Partido Demócrata durante el proceso eleccionario y que supuestamente favoreció al candidato multimillonario y su campaña contra su contendiente la candidata demócrata Hillary Clinton.

Más recientemente la última baja dentro de las filas se corresponde al de su asesor de seguridad, cargo que desempeñó por pocos días Michael Flynn, por contactos ilegales con Rusia al entrevistarse con el embajador ruso en EE.UU antes de asumir el cargo y tratar asuntos relativos a la sanciones impuestas por el ex presidente Obama a ese país, encuentro del cual no informó completamente al vicepresidente, según reconoció.

El ex funcionario, sin embargo por su trayectoria no califica tampoco como un despistado burócrata, asiduo al caviar y vodka ruso. Es un ex Teniente general de 57 años, principal asesor de seguridad nacional de Trump durante toda su campaña y caracterizado por ser un halcón de línea dura especialmente contra el islamismo.

En 2012 fue nombrado por Barack Obama director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), principal organismo militar de espionaje del departamento de Defensa y ostenta condecoraciones por sus altos resultados en campañas contra redes de inteligencia terroristas en las campañas en Irak y Afganistán y según el mismo explica renunció en 2014 al cargo “por discrepancia con sus jefes”.

Posible “Soft power” sobre Rusia

La versión mediática prevaleciente de que el presidente ruso Vladimir Putin haciendo honor a su origen de oficial de la KGB enganchó en su red de influencia y servicio al propio presidente estadounidense y a todo un equipo renquea precisamente en hacer pasar a lobos experimentados en el liderazgo de la política, los negocios, las fuerzas armadas y en el sórdido mundo del espionaje norteamericano, a víctimas torpes sin capacidad de proyectar sus objetivos y estrategias sobre Rusia.

Durante más 25 años desde la desaparición de la URSS y de la decisión de los líderes de ese país de construir el capitalismo y renunciar con entusiasmo al ideal socialista y marxista, EE,UU y sus aliados continuaron con la inercia de tratar como enemigo a Rusia como reconoce el propio Trump, y esperar que dentro del difícil desmontaje pos socialista en los años de 1990, especialmente en la economía, esa gran nación dejara de ser una potencia en la arena internacional y se estableciera en la práctica la unipolaridad de Estados Unidos para el nuevo milenio.

Esa política fracasó y Rusia salió de épocas de crisis cuando ni los propios oficiales de las tropas de servicio de los cohetes atómicos recibían su salario y generales vendían armamento y tanques de contrabando al extranjero, mientras el presidente Boris Eltsin entre el descanso que le permitían sus resacas alcohólicas, clamaba por ayuda occidental y no reparaba en gestos amistosos con EE.UU que respondía a sus ruegos incrementando el cerco militar al país seguido con disciplina por Europa Occidental.

En la actualidad es irreal y peligroso mantener esa vieja política frente a una Rusia con un liderazgo mundial renovado en lo político y militar y con una dirección que ha definido con firmeza que mantendrá sus intereses geopolíticos de gran potencia con decisión donde sea necesario como lo demuestra con su intervención de su aviación militar en Siria y la anexión de Crimea posterior a un plebiscito entre la población de esa región.

En este nuevo escenario un cambio de actitud de Estados Unidos hacia Rusia como propone Trump , puede representar una especia de modalidad de aplicación de una política de soft power o poder blando o de influencia interna hacia ese país, estrategia que tiene un fuerte anclaje y aceptación en los círculos de poder y nuevos millonarios rusos entre los que predomina en definitiva el común interés del lucro y las ganancias, base esencial del régimen capitalista que tienen ambas naciones, al margen de profundas diferencias de todo tipo.

Estados Unidos como aliado político y económico en negocios de mutuo beneficio y de impacto global dejaría de incitar reacciones que recuerdan los antagonismos de la Guerra Fría y restaría argumentos a círculos en la política rusa recelosos con Washington y levantaría esperanzas justificadas en Washington de que en el futuro la gran nación se aproximaría a la órbita de los países imperialistas y se alejaría de su actual contrapeso en el mundo a los intereses imperiales estadounidenses.

Pudiera sostenerse que tal explicación es especulativa, aunque sería no mayor que la fantasía necesaria para concebir a Donald Trump contemplándose resignado en una filmación de alta definición enviada por su homólogo ruso en la que aparece como se le desarregla su atildado peinado en desenfrenadas piruetas con despampanantes prostitutas de lujo en una cama de una suite de un Hotel de Moscú, tal como estimula a pensar el publicitado expediente del ex agente de la inteligencia inglesa.



NOTAS

https://en.wikipedia.org/wiki/Christopher_Steele

https://actualidad.rt.com/.../168041-petrolera-exxonmobil-traslada-base-materias-rusia

https://elrobotpescador.com/2014/09/28/a-putin-le-toca-la-loteria-estamos-ante-un-giro-historico-de-los-acontecimientos/

http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/227-orestes-marti/44888-globalingua-el-qasesinato-del-caracterq-desde-daniel-ellsberg-hasta-julian-assange

http://www.elmundo.es/internacional/2017/02/16/58a5ec4ce5fdea02648b45d3.html

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/15/estados_unidos/1487170667_798051.html

http://www.lavanguardia.com/internacional/20170215/4241744834/donald-trump-rusia.html

http://www.excelsior.com.mx/global/2017/02/15/1146417

http://www.diariolibre.com/mundo/eeuu/ex-altos-cargos-republicanos-ven-en-trump-un-peligro-para-seguridad-nacional-NF4601870

https://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Manafort

https://en.wikipedia.org/wiki/Trump_Vodka

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160428_eeuu_trump_atraccion_rusia_putin_men

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/minutoaminuto/donald-trump-un-agente-involuntario-de-vladimir-putin-la-campana-de-hillary-clinton-siembra-dudas-sobre-las-supuestas-alianzas-de-putin-y-el-candidato-republicano

http://lta.reuters.com/article/topNews/idLTAKCN10G1QF

http://www.elcomercio.com/actualidad/eeuu-extrana-fascinacion-donaldtrump-vladimirputin.html

http://www.clarin.com/mundo/informe-verificado-asegura-rusia-informacion-sensible-trump_0_SyIicWXUx.ht

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